En la Península de Brunswick, donde el continente americano se estrecha antes de desvanecerse en los mares australes, se encuentra uno de los destinos más remotos y simbólicos de la Patagonia: Cabo Froward y la Cruz de los Mares. Este lugar marca el punto más austral del territorio continental de América y representa una verdadera travesía hacia el fin del mundo.
La experiencia combina navegación y trekking por la mítica Ruta Patrimonial Cabo Froward, un recorrido que bordea el Estrecho de Magallanes entre playas de grava, bosques de coigüe magallánico, turberas y antiguos faros. Durante el trayecto, el paisaje se despliega en una sucesión de bahías, estuarios y cabos, siempre con la presencia imponente del estrecho a un costado y las formaciones montañosas al otro.
Desde Punta Arenas, el viaje comienza con la navegación por las aguas históricas que conectan el océano Atlántico con el Pacífico. A lo largo de la travesía es posible observar el faro San Isidro, el monte Tarn, el monte Sarmiento y diversas bahías escondidas entre la vegetación nativa. Con algo de fortuna y buenas condiciones climáticas, se pueden avistar delfines australes y lobos marinos que acompañan la ruta marítima.
Al llegar a Cabo Froward, comienza una caminata de aproximadamente una hora hasta la emblemática Cruz de los Mares, un gran crucifijo de hierro que se levanta frente al océano y ofrece una vista privilegiada hacia los fiordos fueguinos y el Parque Nacional Alberto de Agostini. Es un lugar de silencio absoluto, viento constante y una fuerza paisajística difícil de describir.
Duración estimada de la experiencia: jornada completa (aprox. 12 horas)
Nivel de dificultad: media
